Características Clave Del Inmueble
Lo que diferencia a Quinta Juan Ramón es el terreno ≈4,800 m² totalmente plano (con construcciones existentes) y amenidades en operación que validan la habitabilidad del activo desde el día uno. Entre lo imprescindible: alberca, jacuzzi, asador y estacionamiento, un set que ya reduce inversión inicial en obra recreativa y aumenta la atractividad para visitas y preventa.
La alberca cuenta con resbaladilla, un imán para familias con niñas y niños; quienes han recorrido la quinta suelen imaginar ahí sus reuniones, cumpleaños y fines de semana largos, convirtiendo “el tour” en una experiencia aspiracional. Además, la propiedad ha funcionado para eventos diurnos con una política simple: los no huéspedes deben salir antes de las 9:30 pm, lo que confirma un uso social responsable del espacio sin afectar la convivencia vecinal.
Si hoy quisieras habilitar un coliving temporal o un piloto de condominio, la casa ya aporta capacidad probada: 18–20 personas en camas y, si el proyecto temporal lo requiere, hasta 30 con casas de campaña o catres (ideal para eventos de activación de marca o programas de temporada). Esa flexibilidad operativa, sumada a la topografía plana, baja la barrera de entrada para fases piloto mientras defines el master plan definitivo.
En los recorridos, una constante: visitantes de CDMX valoran que “todo ya funciona”. El asador y las áreas sociales hacen que la visita técnica también sea una experiencia: se sienten ya “en casa”. El resultado es un activo que vende estilo de vida y, a la vez, reduce tiempos si tu objetivo es desarrollar. Como propietario/inversionista, eso es oro: menores riesgos de ejecución y más argumentos comerciales desde el día uno.
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La Casa Con Alberca